PROYECCIÓN SIN TAPUJOS
Por: Juan José Sánchez García
Presupuesto con letras chiquitas: “a unos sí, a otros ni agua”
San Mateo Atenco: agua turbia y cuentas más turbias
Valle de Bravo: cuando la salud estorba y el glamour importa
PRESUPUESTO CON LETRAS CHIQUITAS: “A UNOS SÍ, A OTROS NI AGUA”
Dicen que “el que reparte y
comparte se queda con la mejor parte”, y parece que en el Estado de México el refrán volvió a cobrar vigencia. La gobernadora Delfina Gómez Álvarez anunció con bombo y platillo el aumento al presupuesto municipal. Aplausos, selfies, comunicados oficiales… pero como siempre, la verdadera historia estaba en la letra chiquita.
Porque una cosa es anunciar recursos y otra muy distinta es explicar para quiénes aplican y para quiénes no. Entre los municipios “bendecidos por la gracia presupuestal” figuran Cuautitlán Izcalli, Ecatepec, Toluca, Lerma y, sorpresivamente, Tecámac. Casualidades de la vida política, dirán algunos.
En cambio, cuentan los que saben que más de un ayuntamiento priista —de esos que todavía no se pintan de guinda ni se toman la foto con la 4T— sintió el rigor de la “norma financiera”. Ahí están Villa Victoria y San Antonio la Isla, que al parecer no entraron en la rifa del tigre… perdón, del presupuesto.
Lo curioso es que el programa de recolección ligado al “Hoy No Circula” presumía una bolsa superior a 38 mil millones de pesos para los 125 municipios. Pero como dice el dicho: “no todos los que están son, ni todos los que son están”.
Algunos alcaldes tendrán que seguir haciendo milagros con lo mismo —o menos— que el año pasado. Y luego nos preguntamos por qué la política se parece tanto a la tómbola de la feria.
SAN MATEO ATENCO: AGUA TURBIA Y CUENTAS MÁS TURBIAS
En San Mateo Atenco dicen que “ya nos exhibieron”, y no es para menos. Un grupo de vecinos se plantó frente al palacio municipal para denunciar presuntas irregularidades en el Organismo de Agua, encabezado por Karla Arzate. Según los inconformes, se estarían viciando pagos del condominio ACANTTO, pese a que existe un convenio desde 2017 que —documentos en mano— respalda su postura.
Pero como en política “papelito habla”, y cuando el papelito contradice la narrativa oficial, entonces el problema se vuelve incómodo. Los vecinos aseguran que, además de enfrentar cobros millonarios, han tenido que desembolsar miles de pesos en pipas por el desabasto. O sea, pagan dos veces: una por el servicio que no llega y otra por el agua que sí necesitan. Negocio redondo… para alguien.
Y mientras tanto, la alcaldesa Ana Muñiz Neyra enfrenta cuestionamientos sobre si así opera su administración. El caso recuerda al escándalo del ex alcalde de Tequila, Diego Rivera Navarro, señalado por presuntos cobros excesivos que derivaron en acusaciones de extorsión.
Como diría la abuela: “cuando veas las barbas de tu vecino cortar…”. Hay asuntos que deben tratarse con pincitas, porque el agua, cuando se enturbia, salpica parejo.
VALLE DE BRAVO: CUANDO LA SALUD ESTORBA Y EL GLAMOUR IMPORTA
Otra vez Valle de Bravo en las noticias nacionales, pero no por su lago ni por su turismo boutique, sino por la polémica. En un noticiero matutino se exhibió el presunto actuar negligente del gobierno municipal para autorizar la apertura de una clínica que podría facilitar el acceso a la salud en la región.
Señalan que detrás del retraso podrían existir INTERESE$$$$ de algunos servidores públicos. Porque ya se sabe que “cuando el río suena…” y cuando suena a billetes, más fuerte retumba.
Y para rematar, a la redacción llegó una imagen donde aparece una unidad de traslados del municipio estacionada afuera de Liverpool en Metepec. La alcaldesa Michelle Núñez Ponce —dicen los críticos— proyecta más glamour que gestión. La ambulancia pasea donde no hay emergencia, mientras los grupos vulnerables siguen esperando atención. Pero bueno, como reza el dicho: “en tiempos electorales, hasta el más indiferente se vuelve servicial”.
Al final, la política mexiquense confirma que aquí nadie da paso sin huarache… y que en este ajedrez, los peones siempre pagan la cuenta.


















